26 feb. 2009

Las odias por ser bonitas

Quitarse el gorro y descubrir que no hay poder humano que logre que el cabello se vea, ya no peinado, sino por lo menos en su lugar, no es tan frustrante como voltear alrededor y ver que las quebecoises (quebecuás, que así se les dice a las personas que viven acá) con gorro o sin él se ven ¡PERFECTAS! Cabello ultralacio planchado; abrigos o chamarras padrísimas; todo combinado y a la última moda; botas espectaculares; y bueno, figuras envidiables: altas (aunque no mucho) delgadas, ojos de un azul increíble... bueno, parecen modelos. Por lo tanto: SÍ, LAS ODIAS POR SER BONITAS. nota de consolación: subirse al autobús y que un chofer joven, ojo azul, nariz francesa, -guapísimo- delgado y sonriente te diga muy amable: "bonjuor", hace que la frustración se olvide y sea posible dar gracias por lo que hace Dios para sus hijas.
nota 2 (para los curiosos): no, aún no le tomo fotos a las chavas, así que tendrán que imaginarlas.

Actividades para los más pequeños




Los martes en la mañana, se abre un espacio para que mamás con bebés se reúnan, los niños juegan, se divierten y comparten con otros niños. Las mamás platican... aunque no se muy bien de qué porque les entiendo como el 1 por ciento de lo que dicen (jajaja). Lo cierto es que se trata de un espacio prácticamente gratuito (5 dólares por familia, cuota anual), y aunque está diseñado para los más pequeños, David y Sofía también se divierten y poco a poco empiezan a participar. Lo mejor, es que el salón de reunión está en el Parque Santa Úrsula, que se localiza, justo al lado de la casa. La responsable se llama Dani y es una persona muy divertida y llena de entusiasmo. Ella, junto con otras mamás nos han integrado de manera muy calurosa y amable al grupo. En francés, en inglés y hasta con dos o tres palabras en español, siempre intentan asegurarse de que comprendamos y que disfrutemos las actividades.

Más vistas

Algunas instantáneas del invierno quebecois.

Antes, datos escalofriantes para estar a tono: hasta ahora no hemos sabido de ningún barrio bajo en Quebec en donde sea peligroso entrar, pero es un hecho que es una de las ciudades con más alto índice de suicidios a nivel mundial...

Ahora sí... disfruten las fotos...


Venta de arte


La petite rue Champlain, obligatorio visitarla: una calle con 400 años de historia.


Atardecer en l'Université Laval


Vista cotidiana de las calles


En plena nevada


Concurso de esculturas de nieve en el Carnaval



La salida de la casa recién paleada la nieve (el esfuerzo tenía que inmortalizarse en ecuaciones numéricas del soporte digital)


No es lodo... pero ¡atásquese!


Viendo pasar la vida desde arriba...


El edificio del parlamento (no es un país perfecto, ¡también hay diputados!)


Le château Frontenac (otra obligación para visitar)

25 feb. 2009

Multiculturalidad Acuática

Las albercas en Quebec tienen una doble función: el entrenamiento deportivo y el esparcimiento familiar. Para el entrenamiento dirigido hay que inscribirse y pagar una cuota. Pero uno puede entrenar solo, o simplemente ir a divertirse en ciertos horarios y días en que están disponibles gratuitamente para todo el público (ojalá algo similar hicieran con la alberca olímpica y la alberca universitaria en Ags.)

Así que el domingo pasado (23/feb), en plena tormenta de nieve, decidimos tomar nuestra ruta 11 e irnos a nadar a la alberca "Silvie Bernier". Nos encontramos en medio de un grupo animado de bañistas, multicultural: se escuchaban varios idiomas (francés, inglés, mandarín, español, japonés) y se veían gentes de diferentes grupos étnicos (hispanos, afros, asiáticos, quebecois y anglos). La experiencia estuvo divertida, y el siguiente domingo seguramente la repetiremos.

Chequen en las fotos el fondo con la nevada, pa contrastar con el interior... ;-)





20 feb. 2009

Patinar

Vivimos a un lado del parque de Santa Úrsula. Tiene una cancha de beisbol, dos de fut, varias de basket, una alberca y juegos para los niños. Pero en invierno, casi todo está cubierto por una gruesa capa de nieve y las canchas de beis y de basket se convierten en pistas de patinaje.




18 feb. 2009

Para satisfacer curiosidades antropológicas. ¿Cómo se viaja en camión en Quebec?


Allá en la Villa de Nuestra Señora de las Aguas Calientes escúchabamos distintos mitos sobre cómo sería la vida cotidiana en las heladas ciudades del norte. No faltaba el que nos advertía que no se nos fuera a ocurrir salir por la tarde o noche, pues las temperaturas eran tan extremas que simplemente no podríamos caminar más allá de la fachada de la casa. E incluso se decía que, en invierno, después del mediodía cesaban todas las actividades y por la tarde los quebecquenses no tendrían otra cosa que hacer que mirar la nieve por la ventana.

Para nuestra fortuna, y la de todos los habitantes de Quebec, la vida cotidiana se mantiene igual que siempre, a pesar de la nieve y el frío. Si bien es cierto que hay adecuaciones como el hecho de que algunos centros comerciales cierren a las cinco de la tarde, también es cierto que hay muchas actividades que realizar y los restaurantes, bares, bistro, cafés y otros sitios permanecen abiertos hasta la noche, como en cualquier ciudad. Las únicas restricciones se presentan cuando hay tormenta de nieve, y en esos casos las recomendaciones no van más allá que extremar precauciones y tomar en cuenta, para los que no tenemos auto, que los autobuses se retrasan en sus rutas.

Y a propósito del camión... ¿cómo se viaja en urbano en Quebec? Pues casi como en cualquier parte del mundo. Y también de pronto hay situaciones que son como reminicencias del tercer mundo (jajaja). Lo que no tiene nada que ver con el tercer mundo es el precio del pasaje. Al principio nos asustamos: ¡¡¡2.60 dólares!!! equivale a casi 30 pesos. ¡Ah caray!, duele el codo. Es como viajar todos los días en taxi. Pero luego adquirimos nuestra flamante tarjeta que nos permite viajar en todos los autobuses que deseemos durante todo un mes y al mes siguiente es recargable. Eso ya facilita mucho las cosas.



Las paradas del camión son de tres clases (no todos somos iguales, ¿edá?). Están las que sólo tienen el señalamiento y uno se tiene que parar en la vil calle. Estas paradas son lo peor cuando hace aire, pues el viento que sopla aquí es helado y hace descender la sensación de la temperatura hasta diez grados (insisto, las reminicencias del tercer mundo). La segunda clase son unas cabinitas, como las que ven acá abajo, que por lo menos ya tapan un poquito el frillito. Ya cuando te subes al camión el malestar termina pues, como en todas partes acá, están equipados con magnífica calefacción


Pero las mejores son las que están completamente cerradas, son amplias y tienen calefacción interna, como la esta que está en la Universidad (y que por cierto, por dentro se conecta con los túneles que llevan a los edificios). Aunque todavía esta de la universidad tiene unas ventilaciones por debajo, a lo largo de toda la pared de vidrio, que permite que el frío penetre. La del centro financiero esa sí es la onda. Está herméticamente cerrada y casi nomás falta que te ofrezcan cafecito ahí adentro.


Los primeros días nos sorprendíamos porque, al subir al camión, como casi todo en esta ciudad, el ambiente era muy silencioso. Los quebecquenses son muy discretos y por lo regular en todos los sitios hay poco ruido. Ya incursionando más en la vida cotidiana, es posible ver otras facetas, por ejemplo cuando el camión va lleno de estudiantes, entonces si va bastante animado.

Antes de tomar el primer camión preguntamos a la casera cómo eran los códigos respectivos. No queríamos hacer el oso en público, ¿se entiende verdad?... jajaja. Aquí no se "hace la parada" al camión. Basta con salir de la cabina de la "estación" (así se llaman aquí las paradas) para que el chofer entienda que quieres abordar y se detenga. Los choferes son personas muy amables, limpios, delgados, con excelente presentación, que saludan a todo aquel que aborda: "¡Bonjour!". ¡¡¡Exacto!!!, tal como sucede en Aguascalientes (jajaja).

Tampoco hay que estar esperando abrazado del poste al camión a ver a qué hora llega. Tienen sus horarios de paso que son respetados como si fueran británicos. Por ejemplo, la ruta 11 nos lleva al Viejo Quebec, la zona más antigua de la ciudad. Pasa a una cuadra de la casa. Y pasa cada media hora. Así que ya sabemos que, por ejemplo, a las 14:10 pasa uno, y a las 14:40 el otro. Hay otros que pasan cada hora, o hasta cada cinco minutos. Todo mundo se organiza para salir de su casa a la hora en que va a pasar el camión y no estar de plantón esperándolo. Y en edificios públicos, tiendas y hasta en el interior de los propios camiones hay folletos que se distribuyen a los usuarios indicando con un mapa el recorrido del camión y la hora en la que debe estar en cada parada.

Más reminicencias del tercer mundo: ¿se llena el camión? sí, a ciertas horas vas como sardina. ¿cómo se pide la parada para bajar? no me la van a creer, pero ¿se acuerdan que hace muchos años los camiones de Aguas traían un cordoncito que se jalaba para que sonara el timbre? pos acá todavía se usa. La diferencia es que, aunque no esté cerca todavía de la parada, uno jala el cordoncito y se enciende un letrerito visible para todos que dice: "Arrêt demandé" (parada solicitada), y el chofer ya sabe que se tiene que detener en la siguiente parada establecida, y no tiene uno que estarse peleando con él porque te diga "aquí no es parada seño", ni tampoco van jugando carreras, aunque sí le meten la pata para mantener la ruta en los horarios correspondientes.

Pues por lo pronto es todo. Manténganse cerca leyéndonos. Bonne Journée (Que tengan buena jornada).

16 feb. 2009

Plática sobre Periodismo


El profesor François Demers (en primer plano), me invitó a participar en una especie de diálogo entre un periodista multimedia y estudiantes de primer y segundo ciclo de la universidad. Al inicio del evento el profesor Thierry Watine (en la foto de abajo), explicó la importancia de considerar el ambiente de la convergencia tecnológica que poco a poco ha ido transformand0 algunas prácticas profesionales de los periodistas, ante las exigencias de producir mensajes en múltiples plataformas simultáneamente (prensa, video, radio e internet).


Con esa introducción, entramos en materia. Nos presentaron a Frederic (y no supe el apellido, ahí se los debo), un periodista muy joven que es, como el lo dice, "multiplataformista".


Nos explicó de qué se trata ser "multiplataformista": por lo regular se trata de periodistas "pisiste" (palabra francesa para freelance, que a la vez es palabra inglesa para designar a un periodista independiente que vende sus notas al medio que se las solicite), que cuando cubren ciertos acontecimientos aprovechan el estar presentes para además fotografiar, grabar audio y grabar video, y así poder tener soportes múltiples para ofrecer diversos productos del mismo acontecimientos a diversos medios. Obviamente, en internet todos esos medios convergen para poder ofrecer un producto multimedia en toda la extensión de la palabra.
Acto seguido, puso en el escritorio dos mochilas tipo backpack para mostrarnos el equipo de un multiplataformista: cámara fotográfica digital, grabadora digital y micrófono, dos cambios de ropa (nunca se sabe cuándo tendrás oportunidad de ir a casa y cuando no), pasaporte (aquí los periodistas locales son globales, y en cualquier momento pueden necesitar salir del país), laptop, algunos libros, Kapuscinsky como biblia, por supuesto (periodista polaco, el mejor de todos), como implementos indispensables. Son como caracoles, con la casa a cuestas... pero además viajan ligero. Por supuesto, se trata de gente muy joven y sin compromisos familiares.
Después de mostrarnos algunos de sus trabajos en varios sitios de internet, habló a grandes rasgos de sus experiencias, como el sitio www.couchsurfing.com en donde es posible encontrar quien te rente un sofá para dormir en cualquier parte del mundo (y ofrecer un sofá a otros también), para cuando los periodistas salen de improviso a cubrir asuntos como el bombardeo de E.U. en Afganistán, y no se tienen muchos recursos para hospedarse.
La plática luego se convirtió en un diálogo entre dos profesores de la universidad que comenzaron a discutir: uno con la postura de que la profesión periodística se ha transformado debido a la convergencia tecnológica y, por lo tanto, es necesario estudiarlas y ponerles atención. Y el otro con una postura crítica señalando que dichas prácticas, más que a la tecnología, obedecen a la concentración de medios en pocos propietarios, situación que limita nuestras opciones de información pues el mismo mensaje nos es otorgado por todos los medios con pocas oportunidades para los ciudadanos de informarse a través de diferentes perspectivas. Uno defendía las posibilidades tecnológicas y el otro criticaba el uso de esas posibilidades para reducir el margen de la diversidad.
Fue un vistazo a la vida académica en pleno del Departament d'Information et de Communication de l'Université Laval.

10 feb. 2009

Para los colegas académicos.

L'Université Laval



El edificio del fondo es el principal de l'Université Laval, el Pavillon Louis-Jacques Casault. En otro tiempo era la sede de un seminario religioso, y ahora alberga a una de las principales universidades de Quebec.

Para mi sorpresa, l'Université Laval es una institución privada. Yo siempre pensé que era pública hasta que ayer François Demers, mi co-tutor de tesis, me sacó de ese error.


La infraestructura académica de la universidad es impresionante. El edificio de la Biblioteca de Ciencias Humanas y Sociales, tiene nada menos que seis pisos. En el piso cero (sótano), está lo relacionado con tecnología, ciencias militares, ciencias navales y aspectos sociales de la medicina, en el piso 1 están las obras de referencia general de ciencias sociales, administración y datos estadísticos; en el piso 2, ciencia política y derecho; en el piso 3, comunicación, lingüística, literatura y educación, el piso 4 es para bellas artes, música e historia, y el piso 5 para filosofía, psicología y ciencias auxiliares de la historia. Además hay salas para videoteca, cinemateca, microfilms, CDs, tesis y "libros raros" (eso no sé que significa).



Sin embargo, también Demers me explicó que hasta hace muy poco tiempo no se aceptaban libros en español en la biblioteca. Según él, porque les parecía difícil catalogarlos. Apenas hasta hace cuatro o cinco años que han empezado a catalogar libros en español. Debido a eso, prácticamente todo el acervo de la biblioteca está en francés e inglés, con algunos libros también el alemán (a estos últimos no les entiendo nada).


















En l'Université Laval a los estudios de licenciatura se les llama "de primer ciclo", los de maestría son "de segundo ciclo" y los de doctorado de "tercer ciclo". En comunicación desde hace mucho tiempo se imparte "Comunicación Pública" para primer y segundo ciclo, y apenas en 2007 ha iniciado el doctorado en esa materia (es una opción para el que se anime).
La decisión de enfocar el estudio de la comunicación a la "comunicación pública" es, para mí, una muestra de disciplina académica honesta y ejemplar. Antes de decidir el tipo de licenciatura que abrirían, en 1980, los profesores del Departamente de la Information et de la Communication se reunieron para evaluar cuáles eran sus trayectorias particulares de qué manera esas trayectorias podrían desembocar en una propuesta académica. Optaron por un enfoque socio-político al que denominaron "Comunicación Pública" y elaboraron un marco conceptual para sustentar ese término, y desde entonces, ese marco ha dirigido la docencia y la investigación en el departamento.


El frío es algo con lo que los quebecois han aprendido a vivir, como todo Canadá. Es una experiencia sin par caminar por el campus cubierto de nieve. Pero los profesores y alumnos no pueden estarse echando encima el abrigo, gorro, bufandas, guantes y botas cada vez que salen del cubículo o que se desplazan a otras áreas de la universidad (aulas, bibliotecas, cafeterías, etc.)
En estos casos se utiliza la serie de túneles subterráneos que son accesibles por todos los sótanos (o pisos doble cero "00") de la universidad. Así ya no hay que batallar tanto.
Finalmente, agradezco mucho las facilidades que principalmente François Demers me ha otorgado para poder realizar el trabajo que vine a hacer. Se ha preocupado porque tenga acceso a todos los servicios de la biblioteca, me ha invitado a diferentes actividades académicas (este viernes 13 de febrero tendremos un "laboratorio de periodismo" impartido por un periodista multimedia muy reconocido en esta región), y hasta me otorgó un espacio de trabajo (el de la foto de abajo), con acceso a internet y toda la cosa, para echarle ganas. Con todos esos apoyos, esta tesis tiene que salir fenomenal.

Saludos a todos.

4 feb. 2009

la vestimenta


Una de las preocupaciones más fuertes antes de llegar acá era ¿qué nos vamos a poner para afrontar las bajas temperaturas? Lo primero que se nos venía a la mente era el montón de suéteres que sin duda tendríamos que usar uno arriba del otro hasta parecer verdaderos ositos de peluche.

La mayor sorpresa al llegar acá fue descubrir que no es necesario empalmar capa tras capa (costumbre muy nuestra en Aguascalientes, México) sino que básicamente se debe portar sólo 3 básicos: ropa interior térmica, playera cuello alto y pantalones calientitos, -nada del otro mundo, esa ropa que usamos en invierno a 20 grados centígrados al mediodía- y nuestra chamarra, de preferencia con capucha, pero igual es la chamarra que usamos para los días fríos en Aguascalientes. Lo divertido es que allá en México, cuando sales muy temprano a trabajar y tienes que esperar el camión, además de todo lo antes mencionado, llevas dos suéteres.

Acá, a -12 grados centígrados en un agradable día de invierno, traer todos los suéteres y sudeaderas encima es contraproducente, porque si sudas corres el riesgo de congelarte. Así como se oye.

Lo que si es escencial es traer siempre un buen gorro que cubra las orejas, pues se pueden congelar y quebrarse, literalmente. Además el mismo frio no te deja salir sin bufanda y ni por equivocación se te ocurre no ponerte guantes.

Claro, la gente de Quebec se da el lujo de disfrutar el frío sin gorro y guantes, algunos, porque otros andan forradísmos de los pies a la cabeza.

Para los niños, unos buenos pantalones impermeables y forrados, que se ponen sobre los pantalones normales, son básicos para jugar en la nieve.

Nadie puede salir sin sus botas especiales para la nieve, las hay de todos los estilos y su función, por obvio que parezca, es evitar que se congelen los pies. Por lo tanto basta con ellas y unos buenos calcetines de preferencia de lana.

Llegamos aquí con muchas capas de suéteres, pero tuvimos que quitarnos capas para poder salir, lo mejor es que descubrimos que con la vestimenta adecuada, el frío "nos hace los mandados".

Vistas

Esta es la vista desde la ventana de mi recámara:





Y esta es la vista desde la ventana del piso de comunicación en la biblioteca de ciencias sociales de l'Université Laval:



Esta es la vista desde el funiculaire (elevador) que sube de la calle Champlain al castillo en la zona del "viejo Quebec":


Y esta es la vista desde el mirador del río Saint Laurent, junto al castillo:


Muchos encuentran esto deprimente... Yo lo encuentro hermoso.

Chava.

2 feb. 2009

Angeles en la tierra

Un amigo me comentó una vez que él podía ver a los ángeles, pensó que yo no le creía pero le respondí que estoy segura que hay personas aquí en la tierra que son, de una u otra forma, quienes hacen las labores de los ángeles. En realidad, siempre había creído en ello, pero nunca como ahora me había tocado experimentarlo tan en carne propia.
Desde que llegamos a Quebec, hemos estado recibiendo la ayuda de todas las personas que se cruzan en nuestro camino: Rossana, nuestra casera, se ha dedicado a apoyarnos en todo, y lo han hecho igualmente su familia, sus amigos como Paty, y los miembros de la Iglesia de Santa Ursula.
Puede parecer algo convencional, y quien leea esto podría incluso creer que un trato amable puede darlo cualquiera, y no por eso ser calificado de ángel. Pero es mucho más que eso. En apenas una semana de estar acá, hemos podido constantar que hay gente dedicada a servir, sin recibir a cambio más que unas muy sinceras "gracias", bueno "merci".
No habían pasado ni dos días de nuestra estancia aquí, y ya nos había llegado, desde el cielo, puedo decir, la ropa necesaria para la nieve, y la comida necesaria para la semana, así como mucha orientación sobre qué hacer para adaptarnos a una ciudad que nos ha recibido muy bien, pero que sigue siendo totalmente extraña y ajena para nostros.
Rossana me dijo que los mexicanos (ella es poblana) estamos acostumbrados a dar siempre, pero casi nunca nos toca recibir. Pues hoy, con todo mi corazón, les expreso mi agradecimiento a esos ángeles en la tierra que nos están enseñando a recibir, no solo las cosas materiales, sino el cariño, la entrega y el amor a los otros. MIL GRACIAS.

1 feb. 2009

Viaje a Quebec



Duramos toda la semana sin internet, pero ya lo tenemos y podemos postear.

Por fin estamos en Quebec, después de una travesía intensa que duró cuatro días. Salimos el sábado 24 de enero, a la medianoche, rumbo a la Ciudad de México. Ahí estuvimos con Pepe Navarro y Rosita, su esposa, tíos de Ana, durante el domingo 25. Nos llevaron a visitar el zoológico de Chapultepec y por la tarde a festejar el cumpleaños de su nieta Ariadna, hija de Elizabeth Navarro.

Al día siguiente, lunes 26, viajamos en avión a Montreal, haciendo conexión en E.U. Pasamos ahí la noche en el hotel Du Nouveau Forum (http://www.nouveau-forum.com/). El martes 27, al mediodía, tomamos el tren rumbo a Quebec, desde donde pudimos apreciar paisajes como este:
Llegamos a Quebec, en donde tuvimos la primera novatada, pues decendimos del tren una estación después de la que debíamos hacerlo, aunque dentro de la misma ciudad. Así que el costo de ello no fue más allá de pagar el taxi un poco más caro de lo que hubiera costado.
David y Sofía se han divertido mucho jugando en la nieve. Han habido nevadas hermosas, y en esos momentos no hace frío (es un decir, porque la temperatura oscila entre los 5 y 10 grados bajo cero), por lo menos con una buena chamarra no se siente.
Lo que nos ha servido para el frío, que trajimos desde Aguas son: las chamarras, la ropa térmica, la ropa normal, los guantes de los adultos. Aquí se usan tres capas de ropa, la térmica, la normal y las chamarras. Los gorros que les tejió su tía Marilú a los niños les han servido mucho porque son los que les cubren muy bien las orejas, lo cual es muy importante. Igualmente los suéteres que les tejió su abuela Ana María.
Lo que no hubiéramos podido conseguir desde allá y que es indispensable para sobrevivir es: los guantes para los niños que tienen que ser impermeables y forrados por dentro, las botas especiales para nieve y los pantalones impermeables y forrados para los niños y que se ponen encima de los pantalones normales.
Hay cosas que desconciertan. A las cuatro de la tarde ya es de noche, aunque amanece desde muy temprano, antes de las seis de la mañana ya está el día claro. Los parámetros para considerar el frío se mueven, pues cuando estamos a ocho grados bajo cero se dice que el día es hermoso para salir a pasear. Yo me asomo a la ventana y lo veo nublado y con copos de nieve cayendo. Sin embargo al salir, puedo sentir que tienen razón.